22 de septiembre de 2006

Y a continuación, unos minutos musicales







El AOR, manejado con mucha precaución, no es muy tóxico. Sin embargo, de los efectos de la música de Julieta Venegas, por ejemplo, no nos salva ni el ácido bórico.

Technorati technorati tags: , ,

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Que cada uno se ahorque con su propia soga.