Año 1958. Se decide que el título del álbum de debut de Nina Simone sea el de su versión de este standard, uno de esos prodigios de belleza que se producen tan pocas veces. Cierren los ojos y déjense llevar por ese hermoso trémolo.
El noruego Bugge Wesseltoft [web oficial] es uno de esos inconformistas que (afortunadamente) surgen para evitar que unas músicas se conviertan en fósiles de museo, adoradas por una selecta minoría de integristas que condenan cualquier intento de apartarse del Canon.
Wesseltoft tiene un comienzo brillante y ortodoxo en la gran tradición del jazz escandinavo. Colabora con los grandes nombres de esta escena (Jan Garbarek, Nils Petter Molvær, Terje Rypdal). Pero siente que hay otros mundos más allá. Así, a principios de los 90 empieza a experimentar con los ritmos del house y otras electrónicas bailables y admite el feed-back con DJ's. En 1994 toma forma su nuevo proyecto, A New Conception of Jazz, una combinación de house, techno, ambient e improvisaciones jazzísticas. También funda un sello discográfico, Jazzland, en el que da la oportunidad de grabar a músicos prometedores de este nuevo territorio que viene denominándose nuiazz. Wesseltoft no se ha limitado a probar este sabor y sigue investigando e intentando abrir nuevas vías.
El tema que pueden escuchar pertenece a su álbum Moving (2001), que es uno más del proyecto A New Conception of Jazz.
¿Qué harían ustedes si vieran como su pesadilla obsesiva se multiplica exponencialmente? Seguramente seguirían mis pasos: entregarse a la bebida en los peores tugurios de la Nacional III.